El emperador con horario y traje nuevo
19/09/2010 14 comentarios
Comienza el curso y los profes ya tenemos nuestros horarios. Este curso soy mucho más crítica: porque soy madre de hijo escolarizado, porque me preocupa el estado lamentable de nuestro sistema educativo, el desgaste al que se ve sometida la educación pública y porque me han bajado el sueldo.
Estos temas de los horarios son tabú: todos callamos y como en “El traje nuevo del Emperador” damos por bueno un sistema perverso que da lugar a una serie de paradojas. Son situaciones comunes, aceptadas por todos, pero peligrosas en sus consecuencias.
Comienzo. Al que no da clase o da menos clases, se le premia: no da clase y encima recibe un complemento, esto es, más pasta. Y además recibe puntos, para concursos y demás. Por lo que, el que no quiere dar clase, suele luchar por conseguir una reducción horaria por la vía de jefaturas de departamento variadas, véase actividades extraescolares, ¡me “mondo”!, equipos directivos o apoyos diversos, de lo más imaginativo y encima, cobra más. La normativa deja muchos agujeritos por los que colar horitas sin clase.
Los grupos conflictivos cuya docencia es más complicada se adjudican a profesores inexpertos o recién llegados, también a aquellos que cobran menos: normalmente suele coincidir. ¿No deberían adjudicarse a los más experimentados y además tener un incentivo de algún tipo?. No. Los departamentos se reúnen, se reparten los grupos y si no se ponen de acuerdo “hacen rueda” y eligen; bueno, esto último no siempre: muchas veces el que va a dar a esos grupos, ni siquiera está.
Los profesores que no dan clase y que han luchado con uñas y dientes para no hacerlo, incluso teniendo que rebajarse a realizar tareas burocráticas, ejercen su control sobre los que realizan la tarea prioritaria, que es dar clase.
La Comunidad de Madrid subió el sueldo hace unos años a los directores, y consideró que para dignificar su profesión, lo primero era subirles el sueldo. Este año las instrucciones de principio de curso (4.3.6), aumentan el número de horas sin docencia a repartir entre los miembros del equipo directivo, pero los horarios de los profesores están a tope y las aulas llenas a rebosar. Los políticos de todos los colores repiten que hay que dignificar el trabajo del profesor, pero tal dignificación se ha olvidado al aplicar la bajada de sueldo a los funcionarios, entre los que nos encontramos, los de la pública, eso sí: los de la concertada, a pesar de estar pagados con dinero público, no han sufrido la rebaja . Así que, paradógicamente, este curso los profes tienen horarios con más horas de docencia directa cobrando menos. No así los equipos directivos, si consideramos la subida de sueldo en los últimos 5 años.
¿Alguien oye hablar de criterios pedagógicos a la hora de elaborar horarios?. Hace tiempo que ni lo escucho ni lo veo, no sé si andará escrito por alguno de esos documentos de contenido inexpugnable. Seguro que en muchos centros se hace, pero no parece que pase nada si no se hace. Grupos conflictivos con asignaturas (sí, asignaturas: la mayor parte de los padres no entienden qué es un área, una materia o un módulo) ” áridas” a última hora, por ejemplo, es algo muy habitual. Que se lo digan a los profes de FOL en los grados medios a última hora: ¡pá verlo!.
Como profesora y madre, todo esto me preocupa. Me gustaría que los horarios se hicieran priorizando las necesidades de los alumnos, motivando y facilitando el trabajo de los profesores, permitiéndoles trabajar en condiciones óptimas, con grupos de pocos alumnos ; me gustaría que los profesores más experimentados se hicieran cargo del alumnado más problemático, y que se les recompensara por su trabajo. Que aquellos que sufren en el aula, puedan dejarla, ejerciendo otras funciones, pero no premiándoles por ello. Y que aquellos profesores que hacen su trabajo dignamente, tengan el apoyo de la administración para realizarlo bajo las mejores circunstancias y con los máximos incentivos.
Nota del 25/09/2010: Mª Eugenia Garcia, desde Andalucía, comenta que allí sí han sufrido el tijeretazo los profes de la concertada.




